El autor belga Ignace Cornelissen, realiza una dramaturgia limpia y sencilla del drama histórico de W. Shakespeare, que se convierte en una parábola humorística de lo absurdo de la guerra, ese disparate del juego bélico y la puerilidad con que los reyes-gobernantes lo defienden, exponen y realizan. Una adaptación que no desvirtúa el espíritu histórico y real de la obra shakesperiana: la guerra y sus mecanismos, el poder y sus abusos, la muerte y la miseria, el odio y la sed de poder..., todos ellos se representan con humor y de manera muy contundente.
 Así mismo el autor le agrega otro nivel a la obra: la conciencia de estar haciendo teatro, transforma la historia en una gran improvisación acerca del tema shakesperiano, haciendo a los actores cómplices de un pacto de sangre del teatro: el hecho de no poder contrarrestar las circunstancias que el otro personaje va sumándole a la historia. Su deber es aceptarlas, desarrollarlas y esperar el momento adecuado, para con destreza, encaminar la historia de acuerdo a los intereses del personaje propio.
Enrique V es una obra que aborda con mucha franqueza cuestiones de la vida social y política, acerca esta problemática a los niños y a través de su mirada, evidencia el infantilismo de la clase gobernante. Nos confronta con una serie de preguntas acerca del límite entre lo social y lo individual, entre el sueño del poder y la ceguera que éste produce. Nos enseña como se produce la escalada de la violencia y nos ayuda a reflexionar en cuanto a como contrarrestarla. Acceso al Documento completo |